sábado, 26 de junio de 2010

NIHILISMO






Nada es transcendente, no hay un fin, no hay una meta.



Una vez confías en que la vida es una historia maravillosa debes arriesgarte a convertirte en invidente. No hay nada mas allá; además, no existe nada ni nadie que pueda decirte cual es el límite de lo aguantable, determinar aquello que puedes pasar con una sonrisa aunque desearías arañar y desgarrar con los dientes.
No podemos torcer los pasos en tiempo mas sí se nos permite torcer la vista y ver como lo pasado siempre fue distinto a lo presente. Apenas ha transcurrido una vida desde que nacimos; morir es el final y nosotros, en medio, no podemos sino crecer confiando en que todo nuestro dolor será pasajero.
Día tras día y hora tras hora debemos asumir el engaño de que siempre habrá algo mejor, algo que nos hará ser libres y que nos espera para recompensarnos tarde o temprano. Cuando ya sea tarde y tengamos que entregarnos a la muerte no sufriremos el desengaño de no haber conseguido nada en absoluto y de saber que hemos vivido absurdamente confundidos, al fin y al cabo ya habremos perdido la vida y hasta el último momento en que la tuvimos con nosotros no dejamos de confiar en su inexistente magia.

1 comentario:

  1. Me encanta. No sabría escribir un comentario preciso, pero me ha encantado tu entrada. Chapeau, genio

    ResponderEliminar